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martes, 3 de octubre de 2017

La salud y el sexo

Ayer estaba oyendo la radio, y escuché un resumen de un centenar de estudios científicos donde aseguraban que el sexo era bueno para la salud. Y en una sociedad, donde cada vez salen más casos de zoofilia y pedofilia, creo que tendríamos que limitar las gilipolleces sobre el tema al máximo. No como parece que quieren tomarnos por imbéciles y contarnos el cuento que el sexo cura hasta el dolor de cabeza. Pues va a ser que no. Y voy a hacer un poco de desmontadora de gilipolleces y voy a destripar alguno de esos absurdos estudios que no se si paga una empresa que fabrica pastillitas azules para la impotencia o qué. 

Voy a indicar con una M, la mentira que nos cuentan, con una V la verdad aplastante.

M: El sexo es bueno para la salud, las personas que tienen una pareja estable y practican sexo una o más veces a la semana están más sanas.
V: Una persona para poder practicar sexo más de una vez a la semana, tiene que tener tiempo y estar sana. Si tiene tiempo para tener sexo, entonces no tiene estrés, por ejemplo. Y si la relación además es con la misma persona, se evita el contagio de enfermedades. Por no decir algo tan evidente, como hay que estar en forma para practicar sexo durante más de 10 min todos los días. Porque básicamente tienes que hacer ejercicio, pero si tienes sexo de 2 min a lo mejor te da igual, porque has hecho tan poco esfuerzo que no cuenta. Me gustaría saber si el estudio contaba el tiempo que dura el acto sexual, o no.

M: Las personas que practican sexo, tienen menos enfermedades virales.
V: Si tu sistema inmunológico está débil por el cansancio, el estrés o lo que sea. Y a tu pareja le pasa igual, vais a estar jugando al pinpón con el virus durante meses. Ahora lo cojo yo, te lo paso, y luego me lo pasas a mi. Y además, dejas de practicar tanto sexo, porque si te tiras 3 días enfermo, se lo contagias a tu pareja y así, terminas teniendo un sexo enfermizo, pero en el sentido ridículo de o practicas sexo con los clinex al lado, y a veces con fiebre, o te quedas sin nada en unos meses, jejeje.

M: El sexo cura el dolor de cabeza, o al menos lo suaviza.
V: El sexo no cura el dolor de cabeza, como tampoco te quita los problemas, ni se te pasan los cabreos. Simplemente realizas una actividad placentera durante un rato, donde no tienes que utilizar la cabeza demasiado. Pero el sexo no cura nada. Solo te relaja, si es sexo consentido, placentero para los participantes y sobre todo divertido. 

Podría destripar todos los ejemplos de los sesudos estudios científicos, pero básicamente con escribir lo siguiente podemos mandarlos todos a la destructora de papel. Lo que nos hace felices mejora nuestra salud, sea lo que sea. Y cuando somos felices tenemos más y mejores relaciones sexuales, por eso estamos más sanos. Pero una persona que no sea feliz, practique o no practique el sexo, no tiene porque estar enferma o sana en función de la práctica de este. Es terrorífico este tipo de estudios, porque yo pienso si han hecho un estudio sobre si las niñas prostitutas están muy sanas, porque felices desde luego no son. 
Y tampoco parecen en no querer entender algo tan simple, como el apetito sexual. Si tu eres feliz, estás sano, vigoroso atlético, joven, maravilloso, y perfecto, tu apetito sexual es mayor, por tanto lo practicas más. Sea con una pareja estable, sea solo o acompañado. Es decir, no se está sano por practicar sexo, cuando estas sano practicas sexo. Totalmente lo contrario, ¿por qué no hacen estudios de como estar más sanos, y así ya tenemos todos más sexo saludable?. ¿Por qué no se dedican a pensar como podemos ser más felices, y tener más tiempo libre y así nos pasamos más horas dedicadas al sexo?. Pues eso, que hagan estudios para algo provechoso y que no hagan desesperar a la gente que está enferma haciéndoles creer que el sexo les va a curar todo. 





domingo, 17 de septiembre de 2017

Manzana podrida

Hoy voy a poner un símil para que se entienda un poco lo que yo creo que pasa en España.
Imagínese el lector una familia de seis miembros. Padres, tres hijos y un perro. Lo padres aun jubilados ayudan en el negocio familiar que lleva el hijo mayor y la hija mediana. El pequeño se emancipó y trabaja por cuenta ajena. Todos salvo uno aportan algo a la familia. El perro cariño alegría y sonrisas, la mediana y el pequeño aportan trabajo y dinero. Los padres apoyo y dinero. Pero el mayor, gasta más de lo que toda la familia aporta. Además el mayor, se permite el lujo de maltratar al resto con insultos y acoso al resto de los miembros de la familia. Es más, ni siquiera pasea al perro, o le da de comer. Pero por si esto fuera poco, también el hijo mayor tiene toda clase de vicios y de caprichos. Que los padres por miedo le consienten, temiendo un acoso y un maltrato aun mayor. Sus dos hermanos se ven impotentes al ver como sus padres no hacen nada, al contrario, le sueltan más y más dinero.Esto lleva a la familia a una situación de quiebra total sin solución alguna. Y los maltratos con la falta de dinero y de soluciones empiezan a venir de todos lados. Hasta el perro se pone enfermo de los nervios y empieza a tener problemas de estómago.
Todo esto se puede parar en cualquier momento, si se ataca al problema de raíz, haciendo que el hijo mayor se comporte de forma adulta y responsable. Pero esto nunca ocurre, solo se agrava más el problema, el mayor acosa y maltrata más y se dedica a robar el dinero de su familia para pagar más vicios.
Cualquiera que lo vea desde fuera, diría que al mayor hay que echarle de la familia, y ponerle en tratamiento psiquiátrico. Y en algún momento, deberá trabajar para reponer el dinero robado. Alejarle de algún modo del resto de su familia para que así termine el circulo vicioso destructivo creado.
Sin embargo, lo que ocurre es lo contrario, los padres venden y piden prestamos para que el mayor siga teniendo todo el dinero que quiera y no pare de hacerlo. Porque los padres solo ven que si tiene dinero, está ocupado en sus vicios y deja vivir al resto.
Claramente es lo que nos pasa en España. Tenemos un gobierno que gasta más que lo que ingresamos los ciudadanos trabajando. Tenemos políticos que solo trabajan para robar y pagar sus vicios y no aportan nada al país, salvo problemas. Como no se quita el lastre que llevamos, la cosa va cada vez peor, el dinero, el poco que hay, se invierte mal y se gasta mal. Se sigue robando el dinero público, malversando fondos, y en vez de pagar deudas se perdonan. Nuestro hijo mayor, nos está matando a todos, y no solo no le ponemos freno, sino que le consentimos que nos maltrate y que nos impida ser productivos y salir del caos y la ruina.
Nuestra sociedad, tremendamente paternalista y humana, sigue consintiendo el abuso, el maltrato, el desfalco, la incompetencia, la soberbia, la deshonestidad, la inmadurez, la estupidez, el abuso de poder, etc. Y no hacemos nada, salvo pensar que en algún momento se dará cuenta y cambiará. Pues no, jamás va a cambiar, los que debemos cambiar somos nosotros, y echarlos del poder de una vez para siempre. Pero antes aplicarles el castigo correspondiente para que nadie más vuelva a repetir dicha conducta. Alguien leyendo esto diría que fácil de escribir, difícil de hacer. Es más difícil aguantar y mantener al niño tonto, que armarse de valor y enfrentarse a él. Y la vida, se vuelve mucho más sencilla y agradable una vez resuelto el problema. Sin embargo no hay cojones para poner las cosas en su sitio, y si hay cobardía para seguir soportando lo insoportable.
Nunca he entendido la estupidez de esta sociedad que premia al asesino, inútil y estúpido mientras que castiga al inteligente, trabajador y honrado. Quizá por eso todo este funcionando tan mal.

viernes, 15 de septiembre de 2017

La vida como una anuncio de refrescos

Nos venden constantemente con una música estridente y unas sonrisas relucientes una vida falsa y fría. Llena de sensaciones chisporroteantes como la gaseosa de los refrescos. La vida como en uno de esos anuncios que nos muestra la publicidad. Pero la vida no tiene nada que ver con eso, y además es una suerte que no se parezca en nada, sin embargo muchos se empeñan en tener una vida vacía y absurda como nos enseñan las películas de Horribud y la publicidad. Me acuerdo de aquella canción que decía, "quiero ser un bote de colón, salir anunciada por la televisión". Hubo un momento en el que la juventud denunciaba toda esa sociedad basura. Donde el marketing no engañaba a nadie, y la mayoría de los jóvenes buscaban algo más en su vida que no sea una marca de zapatillas o el último modelo de nada. La mayoría de esos jóvenes que ahora cumplen los 50 años, fueron destruidos por las drogas. Y pocos han sobrevivido con la esencia natural de lo que se llamó la generación de los 80 y la famosa movida madrileña. Y no es casualidad que esa generación haya desaparecido como si jamás hubiese existido, y solo nos quede de esa época la basura que promocionaba el régimen de refrescos, como los grupos llamados de pijos, que eran "Mecano" o "Los hombres G". Y aunque muchos canten las canciones de Rosendo, y conozca aquel grupo que cantaba para multitudes mucho mayores que las de Mecano o Los hombres G, y que se conocían como "Ñu" y "Leño" en toda la geografía nacional, ya pocos saben de que iba la historia.
Pero yo sí me acuerdo, pues observaba desde fuera, ver a aquellos jóvenes anti sistema, que en realidad no eran anti nada. Solo veían las cosas como eran y defendían su libertad a decir que era así la vida y la sociedad, y no como les querían hacer ver que era. Simplemente no estaban ciegos, ni lo querían estar. Se negaban en rotundo a parecer imbéciles o borregos, a creerse que se podía vivir en la mentira y que los cuentos para niños, esos de fantasía para soñar con una vida hueca. Una rebeldía que no era tal, simplemente era no negar la realidad, y vivir. Porque para vivir, hay que saber como es el mundo, hay que sentirlo como es, con sus matices. Y en ese mundo de fantasía, no hay matices, solo hay unos falsos buenos, y unos falsos malos, y un mundo que apesta pero que nos dicen que es en el que debemos vivir. Un mundo donde el que tiene poder tiene el derecho de joder la vida al prójimo sin castigo alguno. Y ese mundo, falso lleno de hipocresía es en el que vivimos ahora. No es cierto, el malo es aquel que se cree con el poder de dominar la vida ajena hasta el punto de acabar con ella, y puede vestir como quiera, tener el lujo que quiera, pero siempre será la mayor escoria de la humanidad, siempre olerá mal por mucho que se lave. Y siempre será una cucaracha fácil de exterminar, aunque los cuentos nos digan lo contrario.
Solo hay que ver el mundo tal y como es, y nos daremos cuenta de que débil es el que nos venden como fuerte, y que fuertes somos los que nos creemos débiles.
Recuerde el lector, que lo mejor que se puede hacer con un imbécil, es pasar de él. Ignorarlo como todos los anuncios y demás comeduras de tarro sociales que no valen para absolutamente nada.

domingo, 10 de septiembre de 2017

¿Por qué una sociedad enferma?

No hace falta ser muy observador para darse cuenta que el 90% de la población que vive en esos países que podemos llamar "afortunados" está enferma. ¿Pero por qué estamos enfermos?. Muchas son las teorías de como nos enferman a través de casi todo. Sin embargo yo no me conformo aun con ninguna de las respuestas. Como siempre en este tipo de cosas, hay que preguntarse quien o quienes salen ganando en una sociedad enferma. Y no hablo solo de enfermedades físicas, también psicológicas, que son peores. Ya que las psicológicas afectan a un numero tan elevado de gente, que ya no se pueden considerar ellos mismos enfermos porque han entrado dentro de lo aceptado por ser sus comportamientos demasiado habituales en la sociedad moderna.
Aunque las enfermedades benefician tanto a profesionales de la salud, como a empresas farmacéuticas, y el negocio es cada vez más rentable. No estoy del todo segura que sean solo estas empresas y los políticos corruptos los que se lleven la mejor tajada, no son los más interesados en volvernos a todos locos y enfermos en general. ¿Entonces quién o quienes pueden estar detrás?.
Es cierto que la locura a la que nos inducen, nos vuelve cada vez más dóciles, más obedientes, más fáciles de manipular, más agresivos con nuestros iguales, más psicópatas y nada empáticos, etc. Los siguientes culpables, a los que les podemos cargar gran parte de la culpa son los gobiernos y las grandes multinacionales. Aunque por alguna razón, tengo la sensación que estas piezas son solo peones, y que hay algo mucho más negativo que hace que muchas personas que nunca hubiesen empuñado un fusil, ni siquiera un arma blanca contra alguien, de repente se marchen muy lejos a destruir lo que de un día para otro considera sus enemigos.
¿En qué macabro juego nos han metido y nosotros todavía no nos hemos dado ni cuenta?. Mi memoria, es débil para recordar en que punto de la historia nos empezamos a volver locos. Sé que hubo un despertar después de los atentados de 11s en EEUU. Y sé que algo pasó después que nos hizo dormir de nuevo. Luego han existido unos pequeños despertares en algunos países, pero han durado muy poco, casi ni un año en muchos casos. ¿Cómo puede despertar un país entero un día y dormirse en un sueño profundo al siguiente?. Desde luego sé que algo no está funcionando como debe, aunque no sepa el verdadero motivo ni quienes mueven los hilos. Lo que sí se es que algo va muy mal, algo en nuestra psique y en nuestro organismo no funciona como antes. Y debemos saber que es, para poder curarnos. Si no sabes que estás enfermo, ni sabes que enfermedad tienes, es imposible encontrar una cura.

sábado, 2 de septiembre de 2017

La cultura de la autodestrución

Vivimos en una época donde la autodestrucción gracias al consumo, no solo destruye la personalidad del individuo, también aniquila a este.
El masoquismo es impuesto por la venta del placer, que en realidad nos conduce a todo lo contrario.

1. Nos venden felicidad. Cada vez que compramos un producto totalmente inútil que al poco tiempo se rompe o dejamos olvidado sin usarlo, nos estamos nosotros mismos engañando y convirtiéndonos en frustrados. Sea lo que sea, desde un ropa que pensamos que nos crea una apariencia agradable a los demás y al poco debemos tirar, hasta un aparato tecnológico que se pasa de moda o se queda obsoleto. Nosotros mismos, nos estamos machacando de una forma masoca, ya que sabemos positivamente que no nos aporta nada, y nos quita dinero de nuestros bolsillos, lo que nos hace ser más infelices y sentirnos más estúpidos. Además, nos crea ansiedad, lo que provoca más infelicidad, y volvemos a comprar pensando que la encontraremos en el próximo producto, cuando cada vez somos más infelices. Y tenemos menos dinero para comprar lo que queremos, porque cada vez es más cara esa falsa felicidad.
2. Nos venden placer. Nos muestran un montón de formas de sentir placer, cuando lo que nos llevan es a todo lo contrario, un sufrimiento y un desasosiego tremendo. Películas porno donde se practica sexo nada agradable para ninguno de los participantes, y donde el que lo ve, sale bastante traumatizado. 
3. Nos venden estatus. Nos venden posición social, cuando al intentar alcanzarla lo único que conseguimos es endeudarnos con los bancos, y bajar estrepitosamente a un agujero que nos conduce a la miseria y a la pobreza.  
4. Nos venden entretenimiento. Viajes organizados donde al final no sabes ni lo que has visto, ni te ha dado tiempo a disfrutarlo. Donde no conoces a nadie por el camino, ni te enriqueces con cultura alguna, y donde no aprendes nada nuevo. Deportes que no te gustan pero que practicas porque otros lo hacen, y te sientes fuera del tiesto todo el tiempo, generándote una inseguridad y un miedo horrible e indescriptible todo el tiempo. Restaurantes donde miras el plato un buen rato antes de comer, pensando en que cuando te llegue la cuenta lamentarás dar un solo bocado, y echando de menos la comida casera. Y todo esto para llegar a casa, y darte cuenta que no te has divertido nada, pero te has gastado una pasta. Pero alguien, que está peor que tu, más frustrado y solo, te llama para decirte "cuándo organizamos otra".
5. Nos venden amistad. Nos cuentan el cuento eterno que tenemos que relacionarnos mucho y tener muchos amigos. Pero la mayoría de ellos son de usar y tirar, son como somos nosotros para ellos, un estorbo que solo sirve para aprovecharse de él cuando queremos ir algún sitio para presumir de algo, y claro, no vamos a ir solos. Hay que engañar a alguien para que tirar el dinero en algo aburrido y sin sentido, no nos haga sentir como unos auténticos gilipollas delante del resto. Y al final, lo que importa es lo que piense el resto y no lo que uno quiera o no quiera hacer con su vida.
6. Nos venden religión. Nos  muestran religiones de paz, amor y solidaridad. Y en ninguno de los casos hay nada de eso. Enfrentamientos, que en algunos casos terminan en matanzas, guerra y atentados. Amor inexistente pues el adoctrinamiento religioso no da cabida a amar a nadie, ya que el corazón y la mente están bloqueados. Y la solidaridad tampoco es parte de ninguna religión, todas ellas tiene fines lucrativos, y no ayudan a nadie. Así que sus adoctrinados son los mayores consumistas y egoístas que existen. Son de la filosofía," sino tienes es porque te los has buscado y por eso dios te ha castigado".
7. Nos venden amor. La mayor mentira de todas, un amor enlatado para presumir y procrear. Solo para tener una foto sobre el escritorio de una familia y una pareja que abandonas por comprar algo mejor. La frialdad absoluta, el te uso porque la sociedad me ha dicho que tengo que tener familia, pero por encima de todo estoy yo y mi felicidad y no dudaré ni un minuto en destruir y maltratar, porque mi familia solo es una foto bonita y nada más. Por eso los hijos mejor dentro de un internado para no verlos, y la pareja trabajando y viéndola poco, ya que para disfrutar del placer, solo sexual claro, y mecánico, por supuesto, ya me busco una amante. 

Todo esto siempre ha existido, pero antes era un porcentaje muy bajo de la población, a la que la mayoría detestábamos e ignorabamos por su estupidez y psicopatía. Pero esta ola consumista que destruye a las personas y por extensión a toda la sociedad sumiéndola en un caos de pobreza y locura tremendos, en como se suele decir "el pan nuestro de cada día", lo cotidiano, lo que ahora se consideraría normal por seguir el patrón de norma estadística, ya que es la mayoría de la población. Pero sin embargo, no es cuestión de criticarlo o no, sino saber si nosotros queremos seguir formando parte de ese caos autodestructivo o queremos ser nosotros mismos. Si queremos encontrar todo lo que nos venden sin comprar absolutamente nada, sino de la forma que se ha hecho siempre, viviendo acorde con nuestros deseos reales, con nuestros intereses y gustos, con nuestras aficiones y amigos. Es decir, siendo quienes somos de verdad, y no quien nos dicen que debemos ser. Quizá valemos mucho más siendo nosotros que toda la basura que nos quieren vender. 


jueves, 31 de agosto de 2017

Psicopatocracia, el gobierno del terror

Desde hace 5 años, es decir, desde el 2012. España está sumergida en un constante acoso por parte del gobierno y los medios de comunicación que ha provocado una sociedad enferma en estado constante de paranoia y agresividad. Además, existe un refuerzo de este estado psicológico, por el aumento de la imposición de conductas psicopáticas y la ya sabida aceptación de las mismas como conductas de éxito e inteligencia. Cuando de sobra es sabido que la psicopatía es un síntoma de estupidez y egoísmo que no lleva a ningún sitio en ninguna sociedad, y que es la causante de la caída de imperios y civilizaciones enteras.
La psicopatocracia actual consiste en un acoso constante a los ciudadanos. Se les provoca un estado de ansiedad constante, y miedo. Se les maltrata psicológicamente las 24 horas del día en cualquier ámbito de la vida y la persona termina por acostumbrarse y aceptar este maltrato como normal, hasta el punto de sufrir un síndrome de Estocolmo.
De sobra son conocidos los casos de corrupción política, y también muchos somos conscientes que la culpa de la caída económica del país no es solo la mala administración sino también de las grandes empresas y el consumo de productos que empobrecen nos solo nuestros bolsillos, sino que además son los causantes del paro, el malestar social, la agresividad, la falta de ética y moral, etc. Pero este factor pasa desapercibido porque el marketing constante y la falta de denuncia a estas empresas y sus malas prácticas, hace que el pueblo este idiotizado, psicológicamente hipnotizado y pensando que vive en una abundancia que en realidad es carencia. En una estabilidad social, que en realidad es una guerra. En un progreso técnico y social, que en realidad es un retroceso alarmante, etc.
Entre las empresas dañinas, no solo podemos citar las grandes empresas textiles, farmacéuticas, cosméticas, alimentarias... Además tenemos que tener en cuenta las empresas que se encargan de crear un opinión y del lavado de cerebro de la población. Entre ellas, por supuesto, podemos encontrar las empresas de medios audiovisuales, donde marcan esas pautas anómalas como la aceptables, en películas, series, programas de televisión, etc. Y como no podía ser de otra forma, para cerrar el lavado de cerebro y no escaparnos de ninguna de las maneras, tenemos el mercado del ocio. Este mercado incluye la redes sociales, los viajes turísticos sin contacto real con nadie del país que visitas, o los deportes de riesgo que terminan no solo con el embrutecimiento mental por la forma en que llegan a él sus nuevos y aborregados practicantes, sino que muchas veces terminan con la vida de los mismos.
Pero todo esto, con un poco de análisis y alejamiento de esta toxicidad, puede observarlo cualquier ciudadano. El problema es como salir de ahí antes que este grave problema se convierta en una guerra sangrienta.
Los atentados del 17 de agosto han sido una muestra del nivel de paranoia y psicopática que ha alcanzado la ciudadanía. Pero por supuesto, la psicopatocracia no ha desaprovechado la oportunidad para destruir y maltratar más a sus ciudadanos. En un momento de shock emocional, donde toda la ciudadanía estaba destrozada por la muerte de sus compatriotas, que más que ser un sentimiento nacional, es un sentimiento familiar. Se bombardeo, y se sigue bombardeando. Con un constante discurso político a favor o en contra del pueblo catalán y de sus ciudadanos. Por un lado, dentro de Cataluña, se recomienda el alejamiento del resto de país porque somos no gratos, y les odiamos. Por el otro, desde Madrid, se informa de la soberbia del pueblo catalán que no tiene en consideración al resto del país ni sus ciudadanos. Este odio se genera por algo, porque en realidad el ciudadano de a pie no tiene nada en contra de nadie, sino le ha hecho ningún daño personalmente. Así que la estrategia de acoso, las mentiras constantes, la manipulación de la información, y hacerle creer al ciudadano que está siendo atacado cuando realmente no es así. Hacen un caldo de cultivo muy peligroso que solo beneficia al que lo está provocando, pero al pueblo que lo está pagando con su salud física y mental, desde luego que no beneficia nada.
En otro momento de mi vida, hubiese recomendado, lo que es la primera opción y es evitar todo esto en nuestras vidas. Sin embargo, actualmente debo informarme para no ser víctima de la psicopatocracia. Por esta razón, lo que hago es seleccionar muy meticulosamente todo lo que veo, leo y oigo. Contrasto muchas informaciones, y hablo con muchas personas diferentes. Y sobre todo, no prejuzgo a la gente, porque sé que la manipulación también me puede afectar a mi en cualquier momento, y volverme una marioneta de la psicopatocracia sin darme cuenta. Es decir, pensando que estoy luchando contra algo, lo estoy favoreciendo. Pensando que estoy ayudando a alguien le estoy hundiendo.
El mayor problema que hay, no es solo que seamos pocos los que sabemos esto, sino que además, el tiempo corre en nuestra contra. Porque yo he tardado 5 años en escribir esto, es decir, que ellos ya tiene toda la plantación lista para recoger el fruto y yo no voy a llegar a tiempo para quemar toda la cosecha antes de su recolección. Por tanto, el tiempo juega un factor en contra muy importante, y realmente, me parece muy complicado que lleguemos a despertar a todo el mundo. Y si no los despertamos, corremos el riesgo de tener un vecino que hace unos años era una persona amable y cariñosa y ahora es un verdadero psicópata capaz de matarnos a nosotros y a toda nuestra familia, si le cabrean suficiente los psicópatas que están promoviendo y financiando todo esto.
Alguien podría pensar, leyendo esto, que hay que ser muy estúpido para favorecer la propia extinción de un país entero, pero estoy escribiendo sobre psicópatas. no son inteligentes. Su instinto de supervivencia está atrofiado, piensan en sobrevivir ellos, con la estúpida idea que pueden eliminar al resto y seguir vivos, y claramente no es así en absoluto.

martes, 29 de agosto de 2017

Defensa ante la estupidez

Yo hace muchos años no tenía ni idea que existían psicópatas fuera de las películas de terror o  de las noticias de sucesos, pero sin embargo tenía una norma ante cierto tipo de personas las cuales tenían algo perverso. Es muy simple, solo tienes que hacer exactamente lo contrario de lo que te digan, y te irá muy, pero que muy bien.
Podría citar aquí miles de acontecimientos en la historia reciente, donde tenemos claros ejemplos de que el nivel de psicopatía de corporaciones y políticos es escalofriante. Aunque también están los psicópatas de barrio, pero esos como se dice en castellano vulgar, con mandarlos a la mierda y no hacerles ni puñetero caso tenemos bastante.
Sin embargo no solo es preocupante el escandaloso poder que han tomado los psicópatas, sino que los no psicópatas se comporten como tales. Y esto que es surrealista es el mayor problema que tenemos. Y es fácil entender de donde viene toda esta peste que asola la humanidad. Somos almas inocentes, que queremos ver la bondad hasta donde no la hay. Así que a pesar de que hay mil casos donde nos demuestran que nuestros alimentos no son nada saludables por una practicas codiciosas por parte de las empresas alimenticias, pues no nos preocupamos nada más que en el momento en el que sale la noticia y nos limitamos como mucho a comprar los productos que nos dicen saludables y que pone la marca "eco". Alguno al leer esto me diría, ¿y qué hago si todo está contaminado?. Pues lo que hacían nuestros abuelos, que era irse de vez en cuando a un pueblo y comprar directamente a los ganaderos y agricultores. Alguien diría, "pero me sale más caro", sin embargo si lo haces una o dos veces al mes, es más económico y más saludable, ademas de dar tu dinero directamente al que se lo debes de dar sin intermediario alguno.
Si fuera solo la alimentación, ya estaríamos bastante acojonados, pero no, es todo. Hace poco sale la noticia de una marca muy famosa de cosmética que se utiliza para bebes, según la publicidad que desde hace más de 20 años nos recomienda sus uso en recién nacidos, bebes y niños por su inocuidad. Y resulta que esta misma marca ha recibido miles de denuncias por ser cancerígena. Lo increíble, es que muchas personas que han comprado y compran esta marca son tan fieles a ella, que no pueden creer que les haya envenenado. Y su reacción y cito textualmente, es "estarían todos muertos". Es decir, que a pesar de la aplastante evidencia, siguen defendiendo a la marca. Lo que resulta sorprendente, pero si somos conscientes del lavado de cerebro al que nos someten es la respuesta más natural. Antes prefieren pensar que es una especie de complot maquiavelico o falso rumor, que darse cuenta de que han sido brutalmente estafados hasta el punto que en vez de cuidar de sus hijos, les ha envenenado. Pero como esa marca, casi todas las marcas de cosmética son nocivas para la salud y para el medio ambiente, así que en este caso solo tenemos dos opciones, o dedicarnos a hacer nuestros propios productos de cosmética, como antiguamente se hacía el jabón casero. O estar muy despiertos y asegurarnos que los productos que compramos sean naturales y no incorporen sustancias cancerígenas. Al final más trabajo para el consumidor, ya que las organizaciones de la salud y los organismos gubernamentales que deben velar por nuestro bienestar no lo hacen porque les parece mejor coger el dinerito correspondiente y seguir viviendo su agradable y obstentosa vida de psicópata.
Sin embargo, aunque es lo más evidente, no nos queremos dar cuenta que tanto en la información que nos suministran como en el ocio que consumimos también nos enferman. Son de sobra conocidos los vídeos y métodos de propaganda del nazismo, también muchos conocerán como todavía el gobierno controla que ciertas películas, series, etc. Sean pro gobierno, y para el adoctrinamiento de la población. Pero mucha gente desconoce la perversión a la que han llegado. No solo se incita a una violencia sin sentido, también han decidido fomentar la psicopatía hasta el punto de que el espectador la vea éticamente y moralmente correcta. Y en este punto, ya podemos decir que se pretende que los hombres sean sádicos y las mujeres masocas como algo normal y aceptable. Por otro lado, también hay que aceptar como un practica de opción sexual la pedofilia. O hay que aceptar el maltrato al diferente y que el supuesto ganador que no es más que un o una gilipollas que no es capaz ni de alimentarse el solito, sea el héroe. Mientras que el trabajador, buena persona y honrado sea el estúpido que hay que matar a la primera de cambio. Para muestra de lo que digo, puede ver la película absurda de "20 sombras de Grey", donde al niño rico le da por hacer jueguecitos sádicos y busca masoca que se los tolere, en realidad las mujeres deberían aborrecer como yo esa película, sin embargo muchas quieren ser la protagonista maltratada, así que algo va muy pero que muy mal. Y para serie está Juego de Tronos, donde los personajes con alto grado de psicopatía son bien tratados, y los que carecen de la misma y dan muestras de humanidad son aniquilados por psicópatas, como manda Maquiavelo, que esto no es nuevo. Y en vez de ser una serie que no durara ni 10 capítulos el marketing, una vez más como en todos los casos que he citado, junto con el capital y el favoritismo de muchas organizaciones. Hace que esta basura de serie, lleve ya una 7 temporadas.
Si consiguiésemos traer una persona con 30 años de 1920 y le contásemos esto, y viera estas películas, series, etc, etc etc. Diría que es aberrante y que estamos totalmente locos. Es más, añadiría que acabaríamos comiéndonos crudos los unos a los otros como si de una película zombie se tratase. Y es verdad, hay casos de personas que se han vuelto tan locas que lo han hecho, así que menos mal que no vamos a traer a nadie de principios del siglo pasado para que nos diga lo que debemos ya saber.
Yo doy un consejo, y es justo hacer lo contrario y alejarse lo posible de esta basura. Y en cuanto a música, cine, series y demás. Aunque se tenga que tirar del pasado, por la salud mental merece la pena pasar el tiempo libre con algo bueno, y defender lo a ultranza. Ponga de moda ver "Casablanca", ;-)