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martes, 4 de agosto de 2015

Educación franquista

Cuando somos pequeños, no hay nada malo que nos pase, que no pueda remediarse con amor y abrazos. Si tienes la suerte de tener una familia que te quiere y que te lo demuestra, no hay maltrato que pueda contigo. Esta es una historia real, que recuerdo tal y como es, pues la he revivido en mi mente toda mi vida, para nunca olvidar que clase de personas "cuidaban" a los niños, y siguen "cuidándolos", en un país llamado España.

A decir verdad, no puedo decir la edad que tenía, porque cuando eres tan pequeño, la edad y el tiempo pasa muy despacio, y no le das tanta importancia a los años que tienes. Los tienes que saber, por si alguien te lo pregunta, pero no porque te interese demasiado. Tu mente y tus ojos están centrados en otras cosas más importantes, como es aprender y observar todo lo que te rodea. Eso, y sobre todo, ser muy feliz todo el tiempo posible. Disfrutando de cada instante de vida.

Recuerdo que me las pasaba jugando, tanto que tenía a mi hermana mayor harta, pues mientras yo era muy nerviosa ella era más tranquila. Pero un día de repente, mi hermana dejo de estar tanto conmigo, iba a algo que llamaban "colegio". Ella cuando volvía del colegio, decía cosas maravillosas, estaba encantada y feliz. Contaba con ilusión que tenía unas profesoras muy cariñosas que la querían mucho, y que la trataban muy bien. Que se pasaba los días jugando en un patio precioso, lleno de plantas y con una árbol que ella adoraba. Yo no sabía si creer tanta maravilla, o si eran fantasías de mi hermana, pero quizá era verdad y ir al colegio era algo bonito y divertido. Así que cuando me toco ir a mi, lo primero que busque fue el patio con el árbol. Pero no había patio, ni árbol, ni profesoras alegres y cariñosas. No me pasaba el día jugando y riendo, sino sentada en una aula triste y con apenas luz, de la que si salíamos, lo único que veíamos era una calle estrecha, y cemento por todas partes. Empecé a pensar que mi hermana me había engañado. Pero para entonces mi hermana ya estaba en otro colegio, pues el anterior en el que estaba solo tenía parbulitos, que no sabía muy bien que era en aquel entonces, así que tomo me parecía extraño y sospechoso. ¿Me habían mentido para ir a ese sitio tan feo y sombrío?. El caso es que pasó el tiempo, me hice amigos, aunque pocos, porque no te dejaban apenas hablar con nadie, solo podías hablar con los niños que estaba sentados al lado, cuando la profesora sospechosamente abandonaba el aula durante un largo rato. Pero cuando volvía, silencio, absoluto silencio. solo se podía oír su horrible voz chillona y pedante.

Un día, un niño estaba parlanchín, de esos días en los que los niños están muy felices y les da por hablar todo el rato, y habló, pero no volvió a hacerlo, porque la profesora le grito "¡que te calles!", y le arreo un guantazo. No recuerdo si el niño se meo encima. Si recuerdo que intentamos justificar el guantazo, o entender entre nosotros lo niños que lo habíamos visto, porque le había pegado. Sí, los niños hacen eso, intentan adaptarse al medio, y eso era una adaptación a lo que era "el colegio", y ninguno quería ser un inadaptado. Así que a partir de entonces, ni el ruido de un lápiz en el aula, nada si ella estaba presente. Pero gracias a dios, salía a menudo, y hablábamos, bajito, pero hablábamos y mucho. Aunque todos sabíamos que a ella no le gustaba que lo hiciéramos. Solo estaba empeñada en que trabajáramos como gilipollas en un cuadernillo de fotocopias de dibujos,  que lo pintáramos todo para enseñárselo a nuestros padres. Aunque ninguno sabía que interés tenía aquello, pues todos pintábamos en casa, y no nos lo tomábamos tan enserio.

Pasó el tiempo, y nos relajamos. Pensamos que la profesora ya no volvería a pegarnos, éramos buenos, solo hablábamos cuando ella no estaba. Pero un día no sé si que íbamos ha hacer, pero un niño con la mano levantada, pregunto algo. La profesora le volvió a arrear un guantazo. Silencio, no recuerdo si el niño puedo apenas llorar.

Yo ya cuando iba de regreso a casa, casi no hablaba. Me preguntaban que tal el colegio, pensando que diría lo que mi hermana. Yo no decía nada, pero si insistían decía que el colegio no me gustaba nada, y que no entendía como a mi hermana le podía gustar. Ella discutía conmigo, afirmando que ¿cómo no podía gustarme el colegio?, el colegio era genial, a ella le encantaría volver a su antiguo colegio, he incluso le pidió a mi madre que un día le llevara a ver a sus antiguas profesoras. Yo no entendía a mi hermana, y seguía buscando aquel árbol, aquel patio de juegos y aquellas profesoras alegres y cariñosas, pero no las veía por ninguna parte. Pregunté a otros niños, pero no sabían nada de eso. Mi hermana contaba que aprendían a leer en clase, y que la profesora contaba cuentos. Yo no veía nada de eso.

Cuando vives una situación como esta, lo único que pides es que no te vea la profesora, que no se fije en ti, ser invisible sería una suerte. Así que pase el tiempo, pensabas, algún día saldré del colegio. ¿Cuánto tiempo se estará aquí?, llegabas a casa y lo preguntabas, te decían un año, dos... ¿Cuánto era eso?.

Pero cometí un error, un error imperdonable, fui lo que era, una niña, y la profesora me castigo por ello.

Un día de tantos, jugaba con las cosas de mi madre, en aquella época "mamá", que ese era el único nombre que para mí tenía. Su ropa, sus zapatos, las cosas para el pelo, su maquillaje y sus pintauñas. Todo de tantos colores, todo tan bonito y todo de mi mamá. Así que un día no sé si me pinté yo las uñas o me las pinto alguien, pero me encantaba ver mis uñitas de color rojo. Pregunté si podía ir al colegio con ellas pintadas, y me dijeron en casa que sí, ¿que problema podía haber?. Así que tímidamente pero orgullosa, me fui al colegio.

Como es normal, en cuanto la profesora salió le comente a mis compañeras que tenía las uñas pintadas, y las enseñe orgullosa. Sonreía, era feliz. Pero claro, estaba tan entusiasmada, que cuando la profesora entro en la clase, yo seguía girada mirando a mis compañeras de detrás y mostrando mis uñas rojas. Ya os podéis imaginar que ella me vio, y me miro con esa cara de bruja, fijamente y enfadada. Se sentó en su silla, se la notaba rabiosa, ahora creo que su rabia no tenía nada que ver conmigo, pero sus ojos ya se habían fijado en mi, ya había elegido su próxima víctima.

Al poco, me llamo a su mesa. Solía llamar a lo niños para ridiculizarlos. Conmigo lo hacía a menudo, porque me costaba entender la diferencia entre la A y la O minúscula, que ella nunca pudo explicarme. Y que fue mi tía la que me dijo, tiempo después que la diferencia era que la A minúscula tenía rabito. Sí fue mi tía y no ella la que me enseño las vocales. La profesora solo se limitaba a gritarme y a decirme que era una estúpida por no entender que la A era la A, porque era la A, y la O, era la O, porque era la O, un razonamiento cojonudo. Así que cuando me llamo, pensé que otra vez me iba a machacar con la misma gilipollez de siempre. Pero me equivoque. Fui hacia su mesa, como quien va a oír a un jefe insoportable. Y una vez allí, me dijo "muéstrame las manos", yo sin problema le enseñe mis preciosas unas rojas. Pero ella no reacciono como cualquiera de mi familia, o como mis compañeras de clase. Ella no dijo "¡que uñas tan bonitas!, ¿te las has pintado tú?". Pero yo pensé que me iba a preguntar eso, así que creo que le dije "me las han pintado...". Y ella empezó a decir cosas que yo no entendía, y que por suerte casi no recuerdo, pero una de ellas era que si yo era una puta como mi madre y que si por eso llevaba las uñas pintadas. No sabía lo que era un puta, pero como se despacho a gusto diciendo de todo durante largo rato e interrogándome acerca de cosas como por qué mi madre llevaba minifalda y cosas así, pues me di cuenta de que no era bueno lo que me estaba diciendo. Su tono era ofensivo, y a veces sutil como una serpiente. Yo casi no hablaba, porque ni me dejaba, ni entendía nada, ni sabía que decir. Harta de que no la dijera lo que supongo que quería que la dijese, me mando a mi sitio, supongo que me insultaría antes de que yo pudiese llegar a mi silla.

Cuando llegue a casa, no lo conté, no sabía que decir. En el fondo me preguntaba por qué a esa señora no le gustaban mis uñas, con lo bonitas que eran. Y le dije a mi tía que no podía ir con las uñas pintadas al colegio, y que me quitara el pintauñas. Mi tía me pregunto ¿por qué?, yo solo le dije, "a la profesora no le gusta". Creo que en ese momento mi tía empezó a sospechar algo, y no dudó en interrogarme ella también, aunque recuerdo que le costaba que yo hablara. Cosa rara, porque yo era muy parlanchina hasta que empecé a ir al colegio.

No recuerdo cuanto tiempo paso, creo que fue muy poco. Mi madre me llevaba andando cogida de la mano al colegio, y yo tiraba con todas mis fuerzas de su mano para volver a casa, recuerdo hasta la calle, y a mi madre tirando diciendo "tienes que ir al colegio". Yo me negaba, me hubiese tirado al suelo si hubiese echo falta, o agarrarme a lo que sea, pero no quería ir. Recuerdo que de repente mi madre se paró y me miró. Me pregunto ¿por qué no quieres ir al colegio?, y aunque no recuerdo cuando esa mal nacida lo hizo, sí recuerdo que le dije a mi madre "porque la profesora me pega". Mi madre dio la vuelta a casa, y solo recuerdo preguntas y más preguntas. También recuerdo un día con un montón de padres con sus hijos delante de la puerta de ese colegio, gritando.

Tuve que volver al colegio, a pesar de todo, mis padres me prometieron que esa mujer no me volvería a pegar. Y es verdad que ya era extrañamente amable. Y me decía que ella nunca había pegado a nadie, que yo tenía mucha imaginación, y cosas a si, con una sonrisa falsísima.

Recuerdo a una señora que en el pasillo del colegio mientras miraban a los niños por la ventanas de la clase,  habló con mi madre. Creo que fue el primer día de clase del segundo año allí. Al principio, la mujer regañaba a mi madre por la que habían montado, pero al rato de hablar con mi madre la dio la razón, que hacía años que todo el pueblo sabía lo loca que estaba la directora del colegio, pero que nunca hicieron nada (no se atrevían por miedo, la directora era muy amiga del cura). También la dijo a mi madre que sino la daba miedo dejarme con esa mujer otra vez. Mi madre dijo que ese año la profesora era otra, y que si se atrevía a hacer algo, que estaba segura de que yo se lo contaría. Pero sé que mi madre, tenía más miedo que yo de dejarme allí, aunque nunca lo dirá.

Cuando termino el segundo curso mi madre me cambio al colegio nuevo de mi hermana.

Mi hermana estaba muy enfadada conmigo, pero un día andando, mi hermana me señaló su primer colegio, con su patio, su jardín y su árbol. Sí estaba en la misma calle, pero no era el mismo colegio ni los mismos profesores ni nada. El primer colegio de mi hermana fue tirado al poco tiempo, y hoy hay un asilo de ancianos. Mi primer colegio sigue aún en pie, y mi profesora, directora y propietaria del colegio público, siguió teniendo las puertas abiertas hasta el día de su muerte. También la señora y amigas se encargaron de difamar a toda la vida a mi familia durante años, cosas de sectarios. Mi madre, solo hablaba del tema, si alguien se lo sacaba, ya era bastante horrible y doloroso.

Con el tiempo, conocí a dos chicas que fueron alumnas suyas y que la adoraban. Eran dos niñas que tenían una año menos que yo, así que disfrutaron de la falsa sonrisa, y del miedo reciente a una nueva denuncia de los padres. Yo les dije que esa mujer era una hija de puta, pero tenían el cerebro tan lavado, que no podían creerme y solo decían cosas bonitas de ella. Decían que era su segunda madre.

Cuento esta historia, porque se esta diciendo que los franquistas como esta mujer, eran buenas personas. Hay algunas buenas personas que son franquistas, pero este no era el caso. Esta mujer, que tuvo lo que tuvo, gracias al franquismo, y que fue apoyada durante y después de la dictadura, por pertenecer al régimen de Francisco Franco y a la secta de la iglesia católica. Cambio de actitud, pero cambio porque que mis padres me querían, mi familia me quería, me creyó y lucho para que esa mujer no maltratara a más niños. Pero estoy segura que lo siguió haciendo, de forma más sutil, pero lo siguió haciendo. Pues una psicópata, siempre es una psicópata, una maltratadora infantil, que odia a los niños, no cambia de la noche a la mañana. Y por supuesto, ella no lo hizo.

Por suerte, solo estuve dos años en ese colegio, y luego me llevaron a uno de monjas con 6 años. Aunque no fue tan horrible, siguió siendo el mismo tipo de educación franquista, pues era y es, el más abundante por no decir casi el único en España. Pero yo ya había aprendido la lección, si te dan, no te calles, algún día el que te maltrató, te sonríe.








domingo, 28 de junio de 2015

Desconectar

Hoy en día hay dos cosas con las que tenemos que tener especial precaución, una es un teléfono móvil con acceso a Internet y con GPS, y la otra el propio Internet.

Internet ya no es el mar de aguas revueltas con permiso libre para navegar. Las grandes compañías, se han encargado de controlar a través del correo electrónico, las redes, y demás programas "gratuitos", la vida de sus usuarios.

El que más licencias se toma es google, que además de tenerte localizado completamente al pedirte tu teléfono móvil, gracias a su control por GPS, que te da su servicio googlemaps, también sabe todo de ti, permitiendo el acceso a quién el quiere, vendiéndote una basura de seguridad, que vulnera quien a ellos les viene bien previo pago, pero que tu te sientes culpable por ello, cosas del marketing. Te vendemos seguridad para luego dejarte desnudo. Google también se permite solicitarte el DNI, que es el documento oficial español que tiene toda la información sobre los ciudadanos. No solo la fecha de nacimiento, el nombre de los padres y la dirección, no, el DNI, permite el acceso a inimaginable información del ciudadano. Por eso siempre es España debes ir con el encima, por ley.

Pero a pesar de que muchos sabemos de que Internet y sus grandes empresas, cada vez es menos fiable, y va más en contra de sus usuarios, el problema mayor ahora no es ese. Se está formando a una policía precrimen, que lo que "intenta" es encontrar al criminal antes de que cometa el crimen. ¿Qué quiere decir esto?¿vamos a estar más seguros?¿habrá menos violencia y más seguridad?. Pues como siempre, no, no y rotundamente no. Es una forma más de controlar al ciudadano, de encarcelar a inocentes, y de dejar libres a delincuentes. No se puede detener a una persona que no ha cometido un delito, pero si se puede detener a personas que los están cometido y a los que lo han cometido hacerles pagar por ello. Pero en España los delincuentes no pagan por sus fechorías, y ese es el verdadero problema, la impunidad de muchos delincuentes y el control absoluto de los inocentes.

Si alguien duda de lo que digo, simplemente que haga una lista con los políticos corruptos y los políticos que han sido encarcelados y que han pagado su deuda con la sociedad, no solo con pena de cárcel, sino también devolviendo lo robado. Creo que la cifra de los que han devuelto lo robado a día de hoy es 0.

Así que debo ser un poco desconfiada, pero para qué nos controlan tanto a los que no hacemos nada, ¿para podernos robar mejor?¿o para echarnos la culpa de un crimen que ha cometido otro?

Las personas pueden ser fiables o no, pero la mayoría de las personas son inofensivas. Sin embargo las grandes empresas y los gobiernos, no son ni una cosa, ni la otra.

domingo, 31 de mayo de 2015

Los inútiles al contenedor naranja

En un pequeño país al sur de Europa llamado España, cuanto más inútil eres, mejor es el puesto en la administración pública que ocupas. Solo hay que leer la prensa para darse cuenta, o escuchar como algunos partidos políticos se han mantenido durante años en el poder, y como ahora que lo tienen casi perdido, dicen una estupidez tras otra. Aunque yo siempre les he oído decir barbaridades y estupideces, pero como lo dicen con un convencimiento increíble del surrealismo más mediocre, pues la mayoría de la población les ha creído, les ha seguido, les ha votado, y hasta les ha rezado.

Yo creo que hay que ser ecológico y directamente, echarlos a reciclar, colocar les en puestos a la medida que su cociente intelectual, y no de sus titulaciones y méritos mal logrados, y darles lo más acorde con su necedad y absoluta estupidez. Aunque siempre van a tener que tener la supervisión de personas normales, que se aseguren de que trabajan, porque además de realizar mal su trabajo, además de robar siempre que pueden, los muy inútiles procurar trabajar lo mínimo posible. Así que ya que pagamos una barbaridad por reciclar para que cuatro empresas nos roben hasta la basura, y encima nos cobren por ello, pues que reciclen a estos sin vergüenzas, eso sí, que no se equivoquen de contenedor, que no los metan en con el papel o el vidrio, que los tiren a otro nuevo, tal vez de un color llamativo y nada sospechoso, como el naranja.

sábado, 23 de mayo de 2015

Reflexionando

Hoy se supone que no se debería comentar nada de política, puesto que es la llamada jornada de reflexión, donde nos deberían dejar meditar a quién queremos votar mañana. Pero es una tradición en España, que el día en que nadie debería, por respeto a la democracia, hablar de política, pues sucede que es cuando más se habla.

Los medios de comunicación siempre han dado ese golpe de gracia. Voy a dar un ejemplo. En un programa de variedades, donde se supone que no vas a oír nada de política, se invita a un personaje, socialmente relevante, admirado y querido por la ciudadanía. Se le hace una entrevista, en la cual el personaje dejará caer de forma subliminal su intenciones y opiniones políticas, de forma que se convierte en un gancho de izquierda o de derecha, según el caso, que deja K.O. al espectador, tanto que hasta llega a hacerle cambiar, o dudar sobre su intención de voto.

Así pues, voy a preparar un tiro con efecto, a ver si funciona.

Vivo en el centro de España, dentro de la comunidad de Madrid, en una localidad llamada Alcobendas. Durante toda mi vida he residido aquí, y aunque haya viajado y tenga familiares y amigos en lugares muy diversos, el lugar de donde mejor puedo hablar es del que mejor conozco, que es este.

De la comunidad de Madrid, diré que hay un Madrid rico, y otro pobre. Uno con maravillosas mansiones a todo lujo y calles impecables, y otro con ovejas cruzando por unas calles donde también crece el pasto. Por eso yo me pregunto, porque perteneciendo a la misma comunidad, hay tratamientos tan diferentes para los ciudadanos. Porque algunos tienen un hospital dentro de una zona residencial, y otros tienen más de 30 minutos en coche (particular por su puesto), hasta el centro de urgencias más cercano.

De Alcobendas, no me daría el día para comentar todo, así que voy a resumirlo. En Alcobendas hay una gente maravillosa que es capaz de trabajar de forma gratuita para el bienestar de sus conciudadanos. Y una alcaldía, que siempre ha decidido cómo, a quién y con cuánto ayuda a unos, y perjudica a otros. Es decir, lo que diferencia a este lugar de otros; el deporte, la cultura, etc, es gracias al trabajo de la buena gente que vive aquí, pero no a sus sucesivos gobiernos, que más entorpecen la mayoría de la veces, que colabora. Los ciudadanos muchas veces tienen que suplicar al ayuntamiento, que les deje; dar conciertos, hacer obras de teatro, exponer cuadros, hacer actividades deportivas, etc. Tienes que andar mucho, hablar con mucha gente, y ser muy insistente, para que al final des con alguien que trabaja para el ayuntamiento, y pueda ayudarte, porque la decisión final la toma alguien que nadie conoce, que es el que cobra, el que se lleva lo méritos y el que dice cosas como privatizar polideportivos, o ahorra dinero en arreglar calles que llevan tantos años con parches que los coches y las personas van esquivando las malas hierbas.

Hay una anécdota que resume todo. Yo vivo en un barrio que sufre una delincuencia brutal, y que según el ayuntamiento no existe tal delincuencia. Alguno tendrá que ver como he visto yo, desvalijar delante de tu cara el piso de un vecino, para créeselo. Y si fuera la delincuencia solo... Una vecina, le pregunta a la concejala del barrio, "qué va hacer para mejorar el barrio", y la concejala le dice, "no te preocupes, lo vamos a solucionar todo, etc". Un mes más tarde, la concejala para a la vecina  por la calle y le dice "¿has visto cómo hemos mejorado el barrio?", la vecina la mira, y no dice nada, "¿no los ves?, hemos puesto flores colgadas de las farolas". Que queréis que os diga, que a los políticos de Alcobendas les importa mucho la imagen. Pero todo cocinero sabe que sí, la imagen es importante, pero como no haya quien se lo coma, mal vamos.

Como conclusión, apelo a la razón y no al corazón. Animo a que vayáis a votar mañana, pero que vuestra conciencia os haga votar por personas y no por empresas, por realidad, y no por promesas, por verdades y no por mentiras. Y creo que siempre es mejor una rica tortilla de patatas aunque parezca un poco quemada, que no a algo que parece un buen bistec y que al probarlo sabe a alpargata.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Callando bocas

¿Qué es la libertad de expresión en España?

Pues es muy fácil de resumir. En España si eres de la ultra derecha, nazi y estas a favor del capitalismo imperialista, entonces puedes decir lo que quieras sin problemas, por muy desagradable e inhumano que parezca. Pero si eres de la rama opuesta, ultra izquierdista, anarquista y en contra del sistema fascista establecido, pues directamente vas a la cárcel.

No hay más que ver la televisión un rato para oír como hay algunos que consideran que las personas pobres, de razas diferentes a la caucásica y de religiones diferentes a al cristiana (si es católica mejor), son escoria social. Unos lo dicen más claramente, otros lo insinúan, pero en definitiva está siempre presente, porque casi no hay gente de razas, credos o similar en la televisión o en la radio, y si los hay, los hay de forma marginal. Es decir, programas solo para "raritos". Que esos "raritos" son la mayoría de la población española, pero en fin, ya se sabe como funciona la cosa.

Pero por dar un ejemplo del otro lado, si alguien toca uno de los temas tabús, como es el terrorismo, y hace  una crítica de como se manipula el terrorismo por los gobiernos para aborregar a la gente y hacerles ver cosas que son totalmente falsas, mientras que la verdad está totalmente vedada. Pues nada, ya eres un terrorista, y o te vetan de por vida, o a la cárcel directo.

No se pueden decir cosas que contempla la ley, como:

- No todas las víctimas de un atentado terrorista, se consideran víctimas del terrorismo

- No todas las personas que se consideran víctimas del terrorismo lo son. Algunos que se han llamado víctimas del terrorismo, en verdad son criminales de guerra asesinados como venganza, ya que no se ha hecho justicia, y algunos se la han tomado por su cuenta.

Yo no voy a decir que la violencia sea la forma de solucionar nada, ni que la venganza sea el mejor camino para resolver las cosas. Pero sí es verdad, que se nos toma el pelo. Se nos venden asesinos como hermanitas de la caridad, y a ciudadanos normales, directamente ni se les toma en cuenta. Lo de siempre, el poder decide quien vive, y quien muere, y los demás a callar si no queremos sufrir las consecuencias.

jueves, 7 de mayo de 2015

Suspensos

Si hicieran el siguiente experimento, que por supuesto no van a hacer porque a muchos  se les caería la cara de vergüenza, muchos nos quedaríamos más tranquilos, sobre todo por ver reflejado sobre el papel lo que ya sabemos todos.

El experimento consistiría en lo siguiente:

- Examinar a los profesores sobre su propia asignatura

- Evaluar la capacidad docente de los profesores

- Intentar hacer un examen de una asignatura sólo con las explicaciones que te da un profesor durante una clase.

El suspenso es total, y la nota no creo que fuera mayor que cero, a no ser que como siempre se hace en la evaluación docente en España, todo fuese una auténtica farsa.

Los profesores se limitan a dar discursos de las asignaturas que no dominan, pero si se han aprendido de memoria una serie de conceptos, fórmulas y fechas, como hacen aquellos curas que repiten dos versículos de la biblia constantemente a modo de mantra. 

No tienen ni la más mínima idea de lo que es la docencia, y más utilizan sus trabajo para desahogar sus frustraciones personales, que para ejercer lo que es en teoría su oficio.

Si una persona que no conoce nada sobre una materia, se la cuentan durante una hora, y cuando sale de la clase, está más perdido que cuando entró, no es que esa persona sea tonta, es que el profesor a a brillado por su ausencia, y su lugar lo a ocupado un charlatán que repite cosas como un loro, sin tener ningún sentido ni para el que las dice, ni para el que las escucha. 

sábado, 25 de abril de 2015

¡Al rico fondo público!

Sí, esto cada vez se parece más a una verbena, en vez de a un país serio.

Hay una campaña publicitaria que está vendiendo al ciudadano que el problema de la investigación, o de lo vergonzosa que es la investigación en España. Es la gestión que hace el gobierno de los fondos públicos, JA. El problema en la investigación es que quién realmente quiere investigar algo de utilidad no cuenta con apenas recursos, y quién se ha dedicado la vida a contar moscas recibe dinero a manos llenas. Los investigadores no son personas buenas que haya que poner en el santoral por su devoción al trabajo, absoluto sacrificio e intachable moral. Son personas como lo somos todos, algunos son increíbles, otros normales, otros regulares y otros detestables. Que cosas, que al igual que en la política y en la mayoría de los asuntos importantes del país, esto esté dirigido por "científicos" inútiles. Una especie de Santa Inquisición formado por personas con un curriculum intachable y títulos que hacen imposible dudar de su valía, como catedráticos o doctores, y que en realidad son una pandilla de vagos y de delincuentes que hacen que el dinero de I+D vaya siempre a un pozo sin fondo de la inutilidad improductiva. Y ese es el auténtico problema, que la mafia, el caciquismo y la estupidez, no está solo en la política española. Habría que hacer una gran limpieza y echar a bastantes inútiles de la investigación que cuestan una pasta al ciudadano, y dar dinero a aquellos, que realmente hacen algo, y que se las ven negros para que les den al menos uno de los 20 proyectos que presentan.

Sí, señoras y señores, aquí ser listo y productivo es sinónimo de fracaso, y los investigadores tampoco se libran de ello. Los mejores, no tienen recursos, y los peores se pasan la vida de vacaciones con fondos del estado. ¿Y para eso piden dinero para I+D?¿Para que cuatro chorizos sigan robando, mientras que los que realmente se dejan la piel al final tengan que marcharse del país?. No señores, conmigo que no cuenten para estas campañas de estafa bien publicitadas por empresas que tampoco es que sean hermanitas de la caridad.

Si realmente queremos que la investigación en España este al nivel de otros países, vamos a tener que coger el toro por los cuernos y opinar, decir en qué queremos invertir nuestro dinero, y que den la cara los investigadores, que nos digan sus proyectos, sus expectativas y sus progresos. Que lo sepamos todo, quien trabaja bien, y quien es un completo inútil. Y nosotros, los ciudadanos, que no somos imbéciles, como nos quieren hacer creer, decidimos.

Alguien me comento que la gente es más o menos imbécil, y que prefiere dar dinero contra el cáncer, que por una batería de móvil inagotable. Pues cada uno tiene sus prioridades, pero si uno se pone a votar, y ve que 10 millones de españoles han votado contra el cáncer, y solo 10 han votado por la batería, y a ti te parece muy interesante que tu móvil no se apague en el peor momento, pues votas por el proyecto del móvil. La tecnología para la comunicación entre la ciudadanía y el estado está, las facilidades también, así que no nos podemos permitir que se sigan riendo de nosotros y pagando con nuestro dinero su cubatita diario en vez de utilizar los fondos para lo que realmente son, para el bienestar social.

Claro, que a muchos científicos se les ha olvidado que la investigación es para mejorar la vida de los seres humanos, no para hacer más gordo su curriculum. Lo que explica la cantidad de tonterías que muchos investigan por pasar el rato, y que sale como una especie de broma macabra en alguna revista, o en alguna red social. ¡Que bien, mi dinero tirado a la basura, y la gente se sigue muriendo por enfermedades estúpidas fácilmente evitables o curables, ja ja ja, que graciosos son estos locos de la ciencia!.